el tiempo perdido no se puede recuperar…
…o no dejes para mañana lo que puedas hacer hoy.
Esto es de aplicación a todos los ámbitos: a los niños cuando están estudiando, para la empresa, para la economía… bueno, a todas las situaciones. El decirlo hoy es porque ya no me podía aguantar más. La prima de riesgo por las nubes, bankia intervenida / nacionalizada, los impositores de esta entidad retirando el dinero de sus cuentas, Paul Krugman hablando ya de riesgo de corralito en España, Montoro diciendo que esto es imposible (¿?), nuevos recortes, subida del IVA esperada antes de fin de año, dos trimestres consecutivos de crecimiento negativo (recesión), etc.
Y digo yo, si oficialmente, aunque algunos no lo reconocieran, entramos en crisis en 2007, ¿por qué hemos dejado que se llegara a esta situación? No me malentendáis, no es una crítica al anterior gobierno socialista, la crítica la hago extensiva a:
- al Gobierno de Aznar que en época de abundancia no fue capaz de adoptar medidas que sabía que eran necesarias. Descansaba tranquilo con un crecimiento basado en el ladrillo y el turismo y, por tanto, con el superavit que esto generaba.
- al Gobierno de Zapatero por negar la crisis y hablar de brotes verdes cuando era evidente que había que actuar.
- al Gobierno de Rajoy porque, en este momento, no se pueden aplicar únicamente medidas de austeridad. Se necesitan políticas de incentivos y, si tiene que ir a pelearlas a Europa, que lo haga, como Hollande, su nuevo colega en Francia.
- al Banco de España, su Gobernador y sus inspectores, por permitir / ocultar los desmanes de las entidades financieras. ¿Ha salido todo ya a la luz o quedan más sorpresas? ¿Por qué no actuó con prontitud “aireando los trapos sucios” en su momento? Total, ahora estamos en la situación que ellos querían evitar, peo con menos “colchón” para actuar.
Por supuesto, ellos y sus mandos, no son los creadores de la crisis, pero desde luego no la han sabido atajar a tiempo. ¿Responsables de la crisis? Pues hombre, cada uno con su responsabilidad, mayor o menor, pero al final hemos sido todos:
- las entidades financieras por dar a quien no tenían que dar (y mucho) además de realizar prácticas sobrepasando el límite de la ética. Basaron su crecimiento en el crecimiento de activos, pero solo de unos activos determinados (ladrillo y créditos al consumo) sin pensar en los riesgos ni en que estos se convertirían en sus mayores pasivos (provisiones / pérdidas).
- los promotores en general (me incluyo) por no darse cuenta que la demanda no era real, sino que estaba basada en la especulación de los clientes motivada por los bajos tipos de interés y el fácil acceso a la financiación. Se han construido muchas viviendas que, independientemente de que se hayan vendido o no, nunca fueron pensadas para que las disfrutara un usuario final. Se construyeron simplemente atendiendo a lo que quería la demanda anteriormente descrita. Ahora resulta que sobran muchas viviendas y que este exceso será difícil de absorver por no adecuarse a las necesidades reales de las familias (ubicación, calidades, características, etc.).
- la población compradores / clientes por endeudarse con facilidad sin pensar en si realmente podían pagar lo que debían. Sólo se pensaba en cuánto podría darle la entidad financiera y cuánto iban a comprar / consumir con ello. Incluyo a esos padres, abuelos, etc que avalaron a sus familiares alegremente sin pensar en las consecuencias del impago del avalado. Lo siento, me podréis criticar, pero el pueblo (yo también) nos hemos dejado engañar y tenemos parte de culpa de lo que nos ocurre. Por supuesto, también incluyo a los compradores extranjeros entre los que hay muchos que no quieren seguir las reglas locales y siempre han sabido que se irían sin pagar…
- los medios de comunicación, veletas, como siempre, que en época de bonanza ensalzaban exageradamente la situación y ahora la critican con desmesura.
- los jóvenes (o no tan jóvenes), estudiantes que no estudiaban y que no querían trabajar, ni aprender idiomas ni, ni na de na porque se vivía guay.
- los gobernantes, directores, jefes, etc. por vivir también por encima de sus posibilidades y no practicar políticas de control de gasto, ahorro, etc. ¿Qué más da que ahorres ahora si sigues sin ingresar “un duro” y vas “a palmar” igual?
- esos indignados que acampan y luchan y pelean con objetivos nobles, utópicos a veces, pero que también forman parte de los grupos anteriores. Sobresaliente cómo han gestionado sus manifestaciones y las han globalizado, qué bien eso de las asambleas populares, etc pero que no quieren participar de la vida pública y ayudar a mejorar. Creen que es mejor hacer asambleas y tomar decisiones como en la antigua Roma, pero organizarse para que se apliquen de forma legal y no violenta parace que no interesa. Mejor ir a parar desahucios por la fuerza, llamar a la desobediencia fiscal, no pagar en las autopistas, etc. Las normas se combaten / cambian desde las propias normas.
- ¿me dejo alguien? EDITO 24-05-2012. Mi amigo Javier me habla de los funcionarios que pagan la crisis por los errores / desmanes de otros. Él es funcionario y lo sufre, pero me ha recordado que también hay funcionarios culpables. Entre estos yo distingo dos tipos. Por un lado tenemos los funcionarios que realizan lo que yo llamo prevaricación positiva que es básicamente aprovecharse de su cargo para ganarse, con más o menos pudor, un dinerillo y luego tenemos la prevaricación negativa, que consiste en por si alguien me culpara de algo, mejor decir a todo que no aunque con ello incumpla la ley (así siempre tienen las manos limpias). En ambos casos se perjudica claramente a la actividad normal. FIN EDICIÓN.
Pero bueno, la realidad es la que tenemos ahora y no la que tuvimos hace tiempo. Hay que actuar adecuadamente ya y pensar en el futuro (corto, medio y largo plazo) y nos tenemos que involucrar TODOS.
El tiempo perdido no se puede recuperar… pero sí podemos hacer algo por MEJORAR lo que tenemos.
Al final yo también estoy indignado.
mecagüendiezymellevoveinte
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Interesante artículo, aunque discrepo en algunas cosas, o más bien resumiría por un lado, que España es actualmente un bunker de pruebas. Igual que bombardearon Guernika para probar sus misiles, ahora están haciendo lo propio con nuestra deuda soberana, como han hecho primero con los PIGS e Italia. No hay que olvidar que estamos inmersos en una guerra mundial. En esta no hay muertos, porque es una guerra financiera, como nunca habíamos visto, pero sí habrá muchos damnificados y si no al tiempo.
En España la situación es más complicada por la burbuja inmobiliaria. Yo, que tampoco es que sea un lumbreras de las finanzas, ya sabía que la política de Aznar con el ladrillo iba a sumir a España en un profundo déficit por mucho superávit que hubiera. Las familias estaban endeudadas hasta el cuello, con todos los miembros de la familia trabajando se demostró que pagar una hipoteca se llevaba el 50% del sueldo de una pareja. Como había que estirar la goma comenzaron las refinanciaciones de hipoteca, las hipotecas a 40 años y otras iniciativas bancarias, como invitar a los abuelos o padres con su casa pagada a que avalaran a sus hijos o nietos. Fue un ejercicio de irresponsabilidad supremo por parte de los bancos y cajas de ahorro, al que se sumaron de buen grado los gobernantes, los tasadores, los notarios y los promotores. Como todo el mundo quería ganar más, todos inflaron un ‘poco’ sus precios y se produjeron conductas muy poco éticas, ilícitas e ilegales, como se está demostrando por los casos de corrupción. Esto es un círculo vicioso: Los ayuntamientos querían sacar tajada por la venta de suelo, por lo que le interesaba que fuera más caro. Los bancos no te digo nada, controlaban a los tasadores que imponían un valor por las viviendas que se alejaba de la realidad. Los notarios estaban encantados con el juego y no alertaron al ciudadano de los abusos que se producían. Y hubo muchos promotores que quisieron hacer negocio con el suelo, sin importarles lo que se construyese encima -que eso es otra- (no es tu caso, desde luego porque la tuya creo que es un ejemplo de sostenibilidad). El Pocero es el caso más flagrante. La cultura de la privatización que existe en España, mamada de nuestros padres y abuelos, por tener una casa en propiedad hizo el resto. Porque en España otra cosa no, pero somos un poco envidiosos y eso de querer aparentar más que el de al lado nos ha llevado a esto. Los corderitos fuimos nosotros. Aún recuerdos frases célebres como la de Zaplana: “Si alguien compra una casa de 30 millones de pesetas es porque puede”. Por suerte, yo me compré una vivienda en la primera cooperativa de viviendas que se hizo en la Región de Murcia con un precio un 50% más bajo que el de mercado. Aún así, el banco quiso sacar tajada invitándome a coger una hipoteca a 30 años y a ampliarla con capital para que pudiera comprarme muebles y algún vehículos, hasta 50.000 euros adicionales me ofrecían más. Les dije que no, pero era fácil caer ante el engatusamiento del dinero fácil, así que no culpo al que cayera pues erán días felices, de vino y rosas, como canta Gabinete Caligari.
Luego llegó Zapatero y pensé, ridículo de mí, que iba a cortar de raiz la burbuja inmobiliaria. Era tan sencillo como crear una ley de suelo que limitara el crecimiento y aprovechar el superávit para invertir en I+D+i, pues no es lo mismo ser un país creador que un país fabricante. España no vale ni para una cosa ni para la otra, por mucho que se empeñe Merkel en hacer bajar la mano de obra barata y llevarse lo mejor para su país.
Sergio, me gusta mucho tu punto de vista inicial reflejando la situación actual en una situación de guerra mundial. Con el resto de tu comentario estoy de acuerdo, con sus matices.
En la empresa siempre digo que no podemos vender lo que no somos, y esto es lo que han hecho sucesivos gobiernos en España. Todavía me acuerdo cuando Zapatero decía que estábamos en la champions league de la banca mundial…
La realidad es que en España tenemos un tejido productivo poco tecnificado y basado, en líneas generales, en el uso intensivo de mano de obra, es decir, sectores cuyo recurso principal es la mano de obra como: los servicios, turismo, agricultura y construcción. En el momento en el que la construcción era una de las mayores fuentes de generación de PIB, no se puede decir por parte del gobierno eso de “menos ladrillos y más ordenadores” puesto que no había suficiente base (I+D+i) para ello. Tendrían que haber dicho “más ladrillo con ordenadores” (tecnificación de la construcción y menos uso intensivo de mano de obra) de forma que la burbuja se desinflara ordenadamente y no de forma explosiva. Además, como digo en el post, estas medidas se tendrían que haber acompañado de un ajuste severo de la banca (en aquella época aún había dinero para nacionalizar y la deuda pública era menor y más barata).
Por otro lado, aunque no lo dices claramente en tu respuesta, creo adivinar que compartes conmigo, aunque sea un poquito, que parte de responsabilidad también la tiene la población (terminas veladamente por estar de acuerdo conmigo en lo de la parte de responsabilidad de la población (“…días felices, de vino y rosas…”).
Termino dándote la razón con lo de la fuga, permíteme la expresión, de capital humano cualificado. Menos alegrarnos porque Merkel y más políticas de retención (de bajo coste) para que se conviertan en recursos productivos aquí. Por favor, Sr. Rajoy, fomenta, potencia, facilita la creación de empresas. Haz que cambien los intereses de los jóvenes, que no sueñen con ser funcionarios sino con ser empresarios. Esto es barato y nos iría mejor a todos. Política de incentivos, ya.
Como comprenderás, estoy curado de espanto con los políticos. He llegado a la conclusión de que todos son iguales, malos gestores. Aunque lo que me enciende es que saquen provecho de sus cargos de una forma ilícita y acaben ocupando cargos fantasma en grandes multinacionales como compensación por privatizaciones, facilitar opas, qué se yo.
Estoy de acuerdo contigo en todo lo que dices, pero creo que nosotros, que hemos tenido la menor parte de culpa en todo este despropósito, estamos siendo los más castigados, cuando debería ser al revés. Y, de igual forma, que ha habido mucha gente que ha vivido por encima de sus posibildiades, hay gente que no lo ha hecho, pero están pagando igual.
Rajoy, que tanto presumía en los últimos meses de Zapatero, de reunirse con las pymes, ahora ni caso.
Zapatero se equivocó en dos cosas claves: seguir con el legado de Aznar en el tema de la construcción -era lo más cómodo- y una falta de asesoramiento y de comunicación evidente. A veces hacen tanto daño las palabras como los gestos.
¿Qué cómo se sale de ésta? Con crecimiento sostenible. Ahora hay que preguntarse ¿Quién está en contra del crecimiento sostenible? Evidentemente los mercados, que viven de las fluctuaciones. ¿Quiénes gobiernan el mundo? Los mercados. Pues ya está, estamos apañados si no se regulan. Ya está, respondido.
Respondiendo a la pregunta de si te dejaste a alguien: sí. Antes de Rajoy, Zapatero y Aznar estuvieron González, Calvo-Sotelo, Suárez, Arias Navarro y Franco. Fue en los sesenta cuando se implantó el modelo económico de “sol y playa”. Como suele pasar con las peores ideas de la historia, “en aquel momento parecía buena idea”.
El caso es, tal y como yo lo veo, que se optó por un desarrollo desmesurado del sector servicios sin plantearse que detrás tenía que haber una industria capaz de mantenerlo. Con la idea de que “el sol es inagotable” en la cabeza, se fomentó la construcción, algo normal si querías llevar gente a pueblos de pescadores como Gandía, por ejemplo. El problema es que con la construcción llegaron la especulación y la corrupción (por otra parte, tan española).
Y la economía española crecía. Era el momento de cimentar un desarrollo real, pero, en lugar de eso, se cementó la costa y se acometieron obras insostenibles si venían (como vinieron) mal dadas.
Ahora nos hartamos de oír que la culpa es nuestra porque “vivimos por encima de nuestras posibilidades”. Parece que ellos (políticos, banqueros y empresarios, fundamentalmente) están exentos de toda responsabilidad.
Miopía, miopía y más miopía.
Exactamente Manuel, ahí es donde iba con la entrada inicial y con mi respuesta a Sergio (periodista como tú). El tejido productivo de un país no se cambia de la noche a la mañana, las medidas económicas de calado no surten efecto inmediatamente (principio básico de economía), por lo que estamos obligados a pensar a largo plazo. El problema es que sólo pensamos a corto plazo ya que tenemos elecciones cada 2 años y un sistema territorial tan fragmentado como el nuestro no hace sino potenciar nuestros males (ojo, aquí no hago ni un ataque ni una defensa al sistema territorial establecido).
La educación es un pilar fundamental para el cambio (¿qué es eso de cambiar el modelo educativo cada 4 años?) pero también el fomento del espíritu emprendedor desde la infancia y más si se hace desde los valores éticos. Ser empresario / emprendedor no es malo, como tampo lo es ser profesor. Lo malo es no ser responsable y de irresponsables (en todos los ámbitos públicos y privados) está llena España: políticos corruptos y/o no aptos, empresarios corruptos y/o no aptos, periodismo sensacionalista y poco riguroso, profesores sin vocación y con poca formación, ciudadanos que compran dos casas para vender una con pingües beneficios y pagarse la otra con ellos (especulación de andar por casa)… En fin, de todo.
Pero tienes razón, miopía, miopía y más miopía.
Por cierto, gracias por comentar
El problema de la educación no es tanto que se cambien los planes de estudios (si fuesen a mejor, no sería malo), si no que se cambian con, digamos, poco acierto.
Además, desde pequeños nos hablan de la “picaresca española” y poco menos que nos la inculcan como modelo a seguir. Piensa en algo tan trivial como el fútbol y los recogepelotas que desaparecen o se multiplican en los últimos minutos de los partidos. Ahora aplica la picaresca a la economía y ya la tenemos liada.
También nos educan para ser funcionarios o conseguir un contrato fijo, tener piso en propiedad, segunda residencia, coche(s)… Pero no nos educan para ser atrevidos y para que nos arriesguemos a crear nuestra propia empresa, por ejemplo. Si no tenemos más ambiciones que las anteriores, seremos dóciles consumidores y votantes. Y nada más. No se dan cuenta de que fomentando otras cualidades, el beneficio redunda en todo el país, mientras que el otro modelo es el ideal para quedarnos estancados y acabar en recesiones como la que sufrimos ahora.
En el comentario anterior, hablaba de la miopía de políticos, banqueros, empresarios y demás. Ahora hablo de la miopía de los ciudadanos.
Suscribo todo lo dicho por Manuel Rivas. Es más, en el país de los ciegos el tuerto es el rey, y en el de los miopes parece que pasa lo mismo… pero si miramos para otro lado corremos el riesgo de no ver el precipicio